¿Qué es, qué grados existen y cómo impacta en la crianza y en las relaciones de pareja?
La alexitimia es una dificultad para identificar, expresar y procesar las propias emociones. Aunque no es un trastorno en sí mismo, se asocia con diversas condiciones psicológicas y puede afectar profundamente la vida emocional, social y familiar de quienes la experimentan.
Sin embargo, hay un grupo de personas que, sin padecer alexitimia en el sentido estricto, sí tienen dificultades para identificar y/o comunicar lo que sienten. A veces, creen que expresar emociones es una muestra de vulnerabilidad o una forma de "cargar" a los demás con sus asuntos personales. En este artículo exploraremos el impacto de la alexitimia en la crianza y en las relaciones de pareja.

En este artículo exploraremos:
1. GRADOS DE ALEXITIMIA Y SUS CARACTERÍSTICAS
La alexitimia no es un rasgo absoluto; hay distintos grados que varían en intensidad y en la forma en que afectan la vida de una persona.
Alexitimia primaria:
Se considera un rasgo estable de personalidad, presente desde la infancia y asociado con factores neurológicos y genéticos.
Alexitimia secundaria:
Surge como una respuesta a traumas emocionales, experiencias difíciles o trastornos psicológicos como la depresión o el estrés postraumático.
Alexitimia situacional: Puede aparecer en momentos específicos de la vida, como en situaciones de alto estrés, y no es permanente.
Los síntomas más comunes incluyen:
✔️ Dificultad para identificar las propias emociones ✔️ Problemas para verbalizar lo que se siente ✔️ Pensamiento centrado en lo externo, con poca introspección ✔️ Baja empatía y dificultad para comprender las emociones de los demás ✔️ Tendencia a respuestas emocionales planas o exageradas
2. ALEXITIMIA Y LA CRIANZA DE LOS HIJOS
La crianza implica una gran cantidad de interacciones emocionales, ya que los niños aprenden sobre sus propias emociones a través del vínculo con sus cuidadores. Las emociones son como el faro que les aporta luz o información sobre aquellas necesidades que están o no siendo satisfechas. Cuando un padre o madre padece alexitimia, pueden surgir ciertas dificultades, tales como:
Dificultad para reconocer las emociones de los hijos
→ Puede ser complicado interpretar correctamente el llanto, la tristeza, la culpa o el enojo del niño, lo que lleva a respuestas poco acertadas.
Poca expresión afectiva
→ Los hijos pueden percibir a sus padres como distantes o fríos, afectando su sensación de seguridad emocional.
Tendencia a minimizar o invalidar emociones
→ Frases como "No es para tanto" o "No llores" pueden ser frecuentes, lo que lleva a los niños a reprimir sus sentimientos.
Mayor rigidez en la crianza
→ Se prioriza la lógica sobre la emocionalidad, lo que puede generar una educación basada en normas más o menos estrictas, pero con poca contención y expresión afectiva.
Dificultad para enseñar habilidades emocionales
→ Los niños pueden crecer sin aprender cómo identificar y expresar sus emociones ni las de los demás, repitiendo el patrón de alexitimia en la siguiente generación.
Desconectados de su brújula interior, los hijos de padres con alexitimia pueden desarrollar inseguridad emocional, baja autoestima o problemas para manejar sus emociones en la adultez.
3. ALEXITIMIA EN LAS RELACIONES DE PAREJA
Las relaciones de pareja estables en el tiempo dependen en gran medida de la conexión emocional. Las emociones son como el faro que les aporta luz o información sobre aquellas necesidades que están o no siendo satisfechas dentro de la relación. Cuando uno de los miembros tiene alexitimia, pueden presentarse desafíos como:
Falta de expresión emocional
→ La pareja puede sentir que el vínculo es frío o distante, ya que no hay una manifestación clara de los sentimientos difíciles.
Dificultad para manejar conflictos
→ Al no poder identificar ni comunicar sus propias emociones, la persona con alexitimia puede evitar discusiones, distanciarse o reaccionar de forma evasiva o explosiva ante las complicaciones y retos propios de cualquier relación estable que perdura en el tiempo.
Problemas de empatía
→ Comprender cómo se siente la pareja y responder en sintonía puede ser un desafío, lo que genera malentendidos o sentimientos de distanciamiento o soledad en la otra persona.
Alexitimia y soledad dentro de la relación Tendencia a enfocarse en lo racional
→ Las conversaciones pueden volverse muy pragmáticas o banales, carentes de carga emocional, lo que afecta la intimidad y el sentido de conexión.
Dificultad para brindar apoyo emocional
→ En momentos de tristeza, rabia, miedo o crisis, la pareja puede sentirse incomprendida si la persona con alexitimia no logra responder con la cercanía o calidez que ella necesita.
4. AFLOJAR LA ALEXITIMIA Y MEJORAR LA CONEXIÓN EMOCIONAL
No todas las dificultades emocionales en las relaciones vienen de la alexitimia. Algunas personas sí saben lo que sienten, pero evitan expresarlo porque creen que hacerlo las convierte en débiles o que tal vez sobrecargarán a su pareja con sus propios asuntos.
Este patrón suele venir de mensajes aprendidos en la infancia, como:
“No molestes a los demás con tus problemas.”
“Si muestras lo que sientes, pueden aprovecharse de ti.”
“Las emociones se manejan en privado.”
Las consecuencias de esta creencia pueden ser:
✔️ Relaciones donde una de las partes considera que siempre tiene que ser fuerte y no mostrarse vulnerable. ✔️ Acumulación de ansiedad que lleva a un distanciamiento por no compartir las propias dificultades. ✔️ Una sensación de soledad emocional en la otra persona, a pesar de estar juntos. ✔️ Malentendidos porque la otra persona no sabe lo que realmente ocurre en el corazón de su compañero/a.
Expresar emociones es una fortaleza dentro de la relación; de hecho, asentar y cuidar el vínculo emocional permite que ambos miembros se sientan más conectados y apoyados.
5. ESTRATEGIAS PARA MEJORAR LA CONEXIÓN EMOCIONAL
Si bien la alexitimia y el miedo a la vulnerabilidad pueden generar desafíos, hay formas de mejorar la conexión emocional tanto en la crianza como en la pareja:
Aprender a identificar emociones
→ Usar herramientas como diarios emocionales o listas de sentimientos puede ayudar a ampliar el recorrido y vocabulario emocional. Las relaciones más fuertes no se construyen sobre la perfección, sino sobre la capacidad de ser vistos y amados en nuestra imperfección.
¿Son tus miedos los que dirigen tus relaciones?
Practicar la comunicación emocional progresiva
→ Empezar con pequeños momentos de vulnerabilidad para generar confianza.
Ocultar nuestras emociones para evitar conflictos internos o externos solo crea distancia. La verdadera intimidad nace de la honestidad emocional.
Observar y cotejar señales no verbales
→ Mirar gestos, tonos de voz y expresiones faciales para comprender mejor el estado emocional de los demás. Validar o modificar según sea el feedback recibido.
Revisar creencias sobre la expresión emocional
→ Preguntarse sobre el efecto de los pequeños avances: “¿Realmente mostrar mis emociones me hace débil o me ayuda a conectar?”
Buscar terapia individual o de pareja
→ Un enfoque como la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) o Terapias humanistas pueden ayudar a desarrollar habilidades emocionales.
REFLEXIÓN
"La verdadera fortaleza no está en ocultar nuestras heridas, sino en mostrarlas y sanarlas con amor." – Henri Nouwen
Si alguna vez te has sentido desconectado emocionalmente o has tenido dificultades para compartir lo que sientes, ¿cómo podrías empezar a mejorar tu conexión emocional hoy? Puedes contar conmigo.